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Inmovilidad tónica

Mujer intenta salir de su situación metáfora

Hay diferentes factores que influyen en el desarrollo de trauma y del trastorno por estrés postraumático. Uno de esos factores son las reacciones defensivas. De hecho, en animales hay mucha literatura científica sobre todo el proceso defensivo que incluye diferentes acciones, la inmovilidad tónica es una de las reacciones defensivas. Sin embargo, el estudio de las reacciones defensivas ante eventos traumáticos en humanos no es muy amplio.

¿Qué es la inmovilidad tónica?

La inmovilidad tónica es una respuesta de defensa que se ve en todas las especies. Es una respuesta adaptativa e involuntaria que se basa en una fuerte inhibición motora aunque reversible con rigidez muscular, vocalización suprimida, temblores y momentos con cierre de ojos de forma intermitente. También se caracteriza por la analgesia (desaparición del dolor) pero con la conciencia del entorno intacta.

Se diferencia de la congelación en que en la congelación, ocurre al principio del peligro, el animal está vigilante y receptivo, preparándose para la acción. En cambio, en la inmovilidad tónica ocurre cuando no hay ninguna otra opción, no hay respuesta al estímulo y se observa flexibilidad cérea (síntoma de la catatonia, los miembros del cuerpo se mantienen en posturas forzadas) y analgesia como se ha dicho anteriormente.

¿Cuándo ocurre?

Ante una situación de peligro con un depredador, si es posible escapar, el animal huirá. Pero si el depredador se acerca, se pasa al ataque defensivo. En cambio, cuando no hay ruta de escape y el depredador está muy cerca la mejor opción es la inmovilidad tónica.

Es por ello que la inmovilidad tónica aparece ante situaciones de miedo extremo que se perciben como inevitables y donde ya no hay más opciones de defensa. 

De hecho, tanto en vertebrados como en invertebrados, en interacciones de presa y depredador la inmovilidad tónica ayuda a la supervivencia porque el depredador pierde el interés. Y también ayuda a reducir la violencia continúa.

Inmovilidad tónica en humanos.

A finales de la década de los 70 se habló por primera vez de que la parálisis y supresión de la vocalización que transmitían las víctimas de agresiones sexuales eran inmovilidad tónica en humanos. Datos no muy actualizados muestran que la prevalencia de inmovilidad tónica en víctimas de agresiones sexuales se encuentra entre un 37-52%. Es un síntoma frecuente en agresiones sexuales pero actualmente se ha encontrado que no sólo ocurre en esas agresiones sino también en otras formas de violencia interpersonal.

Inmovilidad tónica y estrés postraumático

Los elementos peritraumáticos son los eventos que pasan antes, durante o después de un acontecimiento traumático y que influyen en el procesamiento del trauma, en el desarrollo de TEPT y en la recuperación. De hecho, la inmovilidad tónica es un factor peritraumático que influye fuertemente en el desarrollo del estrés postraumático.

Además, la inmovilidad tónica se ha visto asociada con el abuso sexual infantil y a la misma vez con la gravedad del trastorno de estrés postraumático desarrollado. De igual forma, también se ha visto asociado con la violencia en la pareja.

Además, no sólo influye en el desarrollo del TEPT sino en la recuperación de éste, es un elemento importante a tener en cuenta en la terapia.

Evidencia neurológica en humanos.

¿Realmente está demostrado neurológicamente que la inmovilidad tónica ocurre en humanos de igual forma que ocurre en animales o todo lo dicho son teorías sin fundamento? La percepción de amenaza inminente y el terror en algunos casos bloquea los circuitos neuronales corticales para el control de la acción, lo que conduce a la inmovilidad tónica, una inmovilidad involuntaria. Esto se ha conseguido demostrar este mismo año y es la evidencia clave para rechazar el mito en las violaciones de que si una mujer no lucha, no grita, no se opone y “no hay violencia” es que no ha habido agresión y realmente ha consentido.

Responsabilidad profesional

 La inmovilidad tónica genera una culpabilidad posterior en la víctima sobre por qué no luchó que afecta a su recuperación, la cual se ve agravada si además, su testimonio es cuestionado sin fundamento, por no haberse “defendido”. Todos aquellos profesionales que trabajen de manera cercana con víctimas de situaciones traumáticas tienen la responsabilidad de estar muy formados y también actualizados para poder ejercer de forma ética y adecuada. 

En EPERIT hay un esfuerzo por formarse de forma continua y estar actualizados. Eso permite dar el mejor servicio posible a aquellas personas que por desgracia se encuentran en situaciones complicadas y de victimización. De hecho, en EPERIT se realizan informes periciales, contrainformes, supervisiones periciales, terapia, formaciones y prácticas formativas por parte de profesionales con vocación y mucha formación.

Autora: Celia Gavilán, psicóloga forense en formación y responsable de comunicación científica en EPERIT.

Bibliografía

Bøgelund Dokkedahl, S., Louison Vang, M., & Elkit, A. (2022, noviembre). Does tonic immobility mediate the effects of psychological violence on PTSD and complex PTSD? European Journal of Trauma and Dissociation, 6(4). Elsevier. https://doi.org/10.1016/j.ejtd.2022.100297 

Carli, G., & Farabollini, F. (2022). Tonic immobility as a survival, adaptative response and as a recovery mechanism. Progress in brain research, 271(1), 305-329. PubMed. 10.1016/bs.pbr.2022.02.012 

Coimbra, B. M., Hoeboer, C. M., van Zuidenc, M., Williamson, R. E., D’Elia, A. T., Feijó Mello, A., Feijó Mello, M., & Off, M. (2023, junio). The relationship between tonic immobility and the development, severity, and course of posttraumatic stress disorder: Systematic and meta-analytic literature review. Journal of Anxiety Disordes, 97. Elsevier. https://doi.org/10.1016/j.janxdis.2023.102730 

de Kleine, R. A., Hagenaars, M. A., & van Minnen, A. (2018, diciembre). Tonic immobility during re-experiencing the traumatic event in posttraumatic stress disorder. Psychiatry Research, 270, 1105-1109. Elsevier. https://doi.org/10.1016/j.psychres.2018.06.051 

Dhawan, E., & Haggard, P. (2023, mayo). Neuroscience evidence counters a rape myth. Nature human behaviour, 7, 835-838. https://doi.org/10.1038/s41562-023-01598-6 

Hagenaars, M. A., & Hagenaars, J. A.P. (2020, marzo). Tonic immobility predicts poorer recovery from posttraumatic stress disorder. Journal of Affective Disorders, 264, 365-369. Elsevier. https://doi.org/10.1016/j.jad.2019.11.027 

Volchan, E., Rocha-Rego, V., Bastos, A. F., Oliveira, J. M., Franklin, C., Gleiser, S., Berger, W., Souza, G. G.L., Oliveira, L., David, I. A., Erthal, F. S., Pereira, M. G., & Figueira, I. (2017, mayo). Immobility reactions under threat: A contribution to human defensive cascade and PTSD. Neuroscience and Biobehavioral Reviews, 76, 29-38. Elsevier. https://doi.org/10.1016/j.neubiorev.2017.01.025 

¿Qué hace un psicólogo forense?

Psicóloga forense con gafas observando con un papel y boli en las manos

La psicología es una disciplina muy amplia en la que no se conocen todas sus ramas. La psicología forense es una de ellas. ¿Sabes qué hace un psicólogo forense?

Psicología forense y jurídica

Un psicólogo forense aplica sus conocimientos de psicología y sobre todo de evaluación psicológica al ámbito judicial con el fin de ayudar al juez en la toma de decisiones. Cabe destacar que la psicología forense es sólo una de las ramas de la psicología jurídica. Ésta se compone de muchas ramas como la psicología penitenciaria, policial, criminológica, victimología…etc. 

Ámbito de trabajo del psicólogo forense

Pero vamos a continuar con la psicología forense ¿Qué significa ayudar al juez? Como el ámbito de actuación del forense es el judicial, el psicólogo puede actuar en casos de derecho civil, de penal, laboral, militar, en el orden administrativo…etc. Normalmente el civil y penal es donde hay más casos:

  • Derecho penal: Suele ser un campo muy destacado en el que el psicólogo forense puede llevar a cabo diferentes tareas.
    • El estudio del estado psicológico del acusado.
    • Las secuelas psicológicas de la víctima.
    • Credibilidad del testimonio de la víctima.
    • La predicción del riesgo de violencia en el futuro, en personas que han cometido actos violentos. 
  • Derecho civil: Principalmente el forense se encarga de casos de guardia y custodia, es decir, evaluar qué tipo de guardia y custodia es mejor para el/los menor/es. También hay casos de incapacidades en el que el objeto pericial (aquello que pide evaluar el juez) son las capacidades cognitivas. 
  • Derecho laboral: Sobre todo son casos de acoso laboral y secuelas psicológicas.

Aparte, un psicólogo forense tiene la opción de trabajar como perito de oficio o perito privado. Para ser perito de oficio hay que colegiarse e inscribirse en la lista de peritos correspondiente y llegarán casos por parte de los juzgados en los que se recibirá el objeto pericial demandado por el juez. Mientras que por lo privado, te contratan por alguna de las partes, pero aún así se debe ser igualmente imparcial. 

Psicólogo clínico vs. Psicólogo forense: Diferencias

El rol del psicólogo clínico/sanitario es mucho más conocido que el forense y aunque en ambos se hace una evaluación de una persona, hay muchas diferencias en los dos contextos:

  • Objetivo: En la evaluación clínica el objetivo es hacer una evaluación diagnóstica y un tratamiento. En cambio, en el forense lo que se pretende es ayudar en la toma de decisiones judiciales. 
  • Relación evaluador-evaluado: En el ámbito clínico el vínculo tiene que ser muy bueno ya que el psicólogo proporciona ayuda en un contexto de empatía. Mientras que en el forense, aunque hay que generar un ambiente de confianza, la relación ha de ser más escéptica. 
  • Secreto profesional: En el contexto clínico hay secreto profesional salvo en situaciones excepcionales. En el forense en cambio, no hay secreto profesional aunque cabe decir que todo lo que se diga debe ser pertinente al objeto pericial, es decir, no debe decirse nada que no sea necesario. 
  • Destino de la evaluación: En el contexto clínico, es el paciente el que va a recibir el informe (oral o escrito), es el destinatario de todo el proceso de evaluación. En el forense el destinatario va a ser un juez, un abogado, un seguro…etc.
  • Estándares y requisitos: El proceso en la evaluación clínica va a estar regida por principios y por estándares médicos y psicológicos, mientras que en el forense, aunque el perito sólo va a hablar de conocimientos de psicología, debe atenerse a ciertas consideraciones y normas legales también. 
  • Fuentes de información: En la evaluación clínica la información se puede obtener de entrevistas, de la observación, de tests, de informes médicos/psicológicos, familiares y el historial clínico. En la forense, aunque también se pueden usar todas estas herramientas de evaluación, también se añade los expedientes judiciales. 
  • Actitud del sujeto hacia la evaluación: En el contexto clínico normalmente, al haber acudido el paciente por voluntad propia, suele tener una actitud buena hacia el proceso y mostrando sinceridad. Pero en el contexto forense, la persona acude involuntariamente. Además, el informe que haga el perito seguramente tenga unas consecuencias importantes para la vida de la persona por lo que no siempre hay una buena actitud por parte del peritado y hay mucho riesgo de engaño o de exageración.
  • Ámbito de evaluación: En el ámbito clínico se hace una evaluación global del sujeto y su contexto mientras que en el forense el perito ha de ceñirse al objeto pericial y evaluar el estado mental o lo que fuera en relación al objeto pericial. 
  • Tipo de informe: El informe clínico normalmente es breve, ya que es un documento clínico que en principio no tiene por qué tener muchas repercusiones. En cambio, el informe forense, es muy documentado, muy largo, muy argumentado. Además, es un documento legal que puede tener fuertes repercusiones. 
  • Intervención en la sala de Justicia: Como psicólogo clínico no es habitual tener que intervenir en la sala de Justicia y sí se hace se acude con el rol de testigo-perito, mientras que en el forense es algo esperable y acude como perito. 

Servicios

Si tienes interés en la psicología forense, en EPERIT además de hacer terapia y peritajes psicológicos, también hacemos formación, tanto cursos como prácticas universitarias y hacemos divulgación por este blog y por el Instagram.

Autora: Celia Gavilán, psicóloga forense en formación, responsable de comunicación científica en EPERIT.

Bibliografía

Echeburúa, E., Muñoz, J. M., & Loinaz, I. (2011). La evaluación psicológica forense frente a la evaluación clínica: propuestas y retos de futuro. International Journal of Clinical and Health Psychology, 11(1), 141-159. https://www.aepc.es/ijchp/articulos_pdf/ijchp-375.pdf 

Soria Verde, M. Á. (Ed.). (2021). Manual de psicología jurídica penal e investigación criminal. Pirámide. Capítulo 1.

Curso de violencia de género

Poster con toda la información del curso de violencia de género

La violencia de género por desgracia es un fenómeno aún vigente alrededor del mundo. De hecho, este tipo de violencia es muy compleja y no se sabe lo suficiente sobre ello. Por lo que si te interesa el tema y quieres formarte, desde EPERIT se ofrece un curso de violencia de género: Evaluación e intervención psicológica en casos de violencia de género. Quédate para saber los detalles.

Horario del curso en violencia de género

El curso se hará de forma remota los días 15 y 22 de septiembre desde las 15:30 hasta las 20:30h. Se grabará y se podrá ver en diferido durante una semana. 

Profesorado

El curso lo impartirán tres grandes profesionales:

En primer lugar, Laura F. Asensi. Es psicóloga forense con una amplia experiencia, es profesora en la Universidad de Alicante y directora de Psicojurix. Además, es perito de oficio y privado y autora de diversas publicaciones sobre psicología jurídica y forense en violencia de género. 

En segundo lugar, Elena Flores. Es psicóloga forense, perito de oficio y privado y directora d’EPERIT. Además es investigadora predoctoral en la Universidad Miguel Hernández, tutora de prácticas y es psicóloga sanitaria especializada en victimología desde el modelo traumatogénico. 

Por último, Silvia P. Aguilar. Es psicóloga forense, perito privado y de oficio y tutora de prácticas. También es miembro de la sección de psicología jurídica del Colegio Oficial de Psicólogos y es coordinadora de programas reeducativos para penados por violencia de género. 

Contenido del curso de violencia de género

  • Conceptualizando la violencia de género. 
  • Evaluación psicológica clínico-forense.
  • Intervención con mujeres víctimas de VioGén. 
  • VioGén en adolescencia, adultez y tercera edad. 
  • Consecuencias de la violencia de género. 
  • Evaluación pericial del daño psíquico. 
  • Protocolos psicológicos forenses válidos para la evaluación de la VioGén. 
  • Pruebas psicométricas con mayor validez y fiabilidad en evaluación clínica y forense. 
  • Análisis de casos prácticos. 

Acceso e inscripción

El precio del curso es de 83 euros y son 15 horas de formación certificada en Violencia de Género. Por otra parte, al curso pueden acceder profesionales y estudiantes. Por último, para inscribirse se debe ir a al perfil de EPERIT, Laura Asensi o Silvia. Aunque por ahora hay 150 plazas para el curso, cabe la posibilidad de ampliar unas pocas si así es necesario. 

Además, en EPERIT hay más cursos certificados sobre diferentes temáticas con precios asequibles, si te interesa saber más pincha aquí. Por otra parte, también se ofrecen programas de prácticas formativas para estudiantes, que permiten conocer de primera mano cómo es trabajar en el contexto forense.

Editora: Celia Gavilán, psicóloga forense en formación responsable de comunicación científica en EPERIT.

Técnicas y frases en maltrato psicológico

Mujer sufriendo tapándose la boca con las manos delante de un cristal roto

El maltrato psicológico es un tipo de violencia que hace daño a la autoestima de las personas que lo sufren y afecta negativamente, generando muchas consecuencias tanto a corto plazo como a largo plazo. Por desgracia, actualmente está muy normalizado este tipo de violencia ya que muchas veces se piensa que el único maltrato es el físico. Por eso es importante conocer diferentes estrategias o frases que están muy relacionadas con el maltrato psicológico. 

Estrategias y frases de maltrato psicológico

  • Degradación: La persona trata de disminuir tu valor como persona. Ejemplos de estos puede ser tratarte como inferior, insultar, tratarte como inútil, ridiculizar o humillar, en resumen, hacerte sentir que eres menos de lo que realmente eres. 
  • Estrategias defensivas: La persona no asume su responsabilidad y tras hacer algo incorrecto/violento, lo minimiza o te responsabiliza a ti, aún incluso cuando pida disculpas, como por ejemplo con la frase: “Lo siento pero es que tu sabes ya como soy y tú aún así…” Es una frase en maltrato psicológico muy típica ya que aunque ilustra “unas disculpas” realmente está responsabilizando a la otra persona de su comportamiento, cuando realmente debería decir algo así: “Lo siento, ha estado mal cómo me he comportado, no debería haber reaccionado así”.
  • Sobrecarga de responsabilidad: Puede ocurrir en relaciones de pareja, o bien de padres a hijos o en diversas situaciones que una persona exija que otra persona se haga cargo por completo de más cosas de las que debería, como responsabilidades compartidas, o problemas que no le corresponden o que no los puede solucionar una persona solo. 
  • Distorsión de la realidad subjetiva: Se trata de distorsionar la percepción de la otra persona sobre la realidad, su juicio o incluso su memoria. Se hace tergiversando conversaciones, mentir, negar obviedades…etc. Por ejemplo: “Estás loca, estás paranoica, yo nunca dije eso, eso no pasó así, ¿En serio me estás diciendo eso?, no sé en qué mundo vives…” Estas frases en maltrato psicológico también son muy típicas. Puede tener diferentes apariencias pero el resultado es hacer dudar por completo y genera una confusión a la persona sobre diferentes aspectos que no debería dudar o son obvios. 
  • Privación: Implica disminuir la posibilidad de cumplir las necesidades básicas. Estas no son solo la alimentación o la seguridad, sino necesidades personales, sociales y laborales. Las personas somos seres sociales que necesitamos relacionarnos con personas y eso es una necesidad básica. Ejemplos de esto puede ser: Restringir las salidas, prohibir relaciones, retener en el hogar, no permitir acceso a cuentas bancarias…
  • Intimidación: Esto consiste en causar miedo, terror. Esto puede crearse a través de maltrato físico o sexual (cuando hay maltrato físico y sexual también hay psicológico) pero no solo se infunde miedo a través de lo físico, también a través de amenazas, gestos, miradas, gritos…etc. 
  • Cosificación: Esto ocurre en mujeres, y se basa en convertir a la mujer en un objeto, en una “cosa”. Básicamente es deshumanizar ya que implica una percepción de la mujer sin necesidades, sin deseos, sin capacidad para elegir. Esto es muy peligroso y aunque dicho así suena obvio, las manifestaciones de esto no son siempre tan obvias. Por ejemplo, en una relación de pareja en la que ocurre esto, tomar las decisiones de forma unilateral, ignorar lo que la mujer quiere puede ser cosificación, ya que no se percibe sus deseos o su capacidad para elegir. 

Castigos en la familia

En el contexto familiar, muchas veces está el debate de los castigos. Ya está muy comprobado que el castigo físico no es beneficioso a largo plazo ¿Pero y el resto de castigos? Es un tema amplio y controvertido, para que funcione tiene que cumplir ciertas características como que siga un programa planificado, que sea proporcionado a la conducta que se dirige el castigo y que ambas personas, la castigada como la que castiga, sepan cuál conducta es la que se pretenda cambiar…etc. La cuestión es que un castigo fruto de un momento de rabia y frustración es abuso y puede considerarse maltrato psicológico. El castigo no debería ser una forma de desahogarse, sino una opción muy planificada para cambiar ciertas conductas perjudiciales. 

Opciones para salir del maltrato psicológico

El maltrato psicológico puede ocurrir en el contexto de una relación, en familia, en el trabajo…etc. Y aunque he hablado sobre diferentes estrategias de maltrato, éstas se van a adaptar a cada contexto. Si estás pasando por una situación complicada, te recomendamos sin duda acudir a terapia, En EPERIT hacemos terapia a personas que han pasado por situaciones duras, aquí hay más información sobre ello. Pero si además se plantea la posibilidad de denunciar y de atravesar un proceso judicial, te contamos que mediante un informe forense se puede demostrar judicialmente el maltrato psicológico, en EPERIT también nos dedicamos a ello, si quieres saber más sobre ello pincha aquí. Nadie debería pasar por una situación de maltrato y el maltrato psicológico no es menos grave que el físico.

Bibliografía

Domjan, M. (2010). Principios de aprendizaje y conducta (6th ed.). WADSWORTH Cengage Learning. Capítulo 10.

Gámez-Guadix, M., Carrobles, J. A., Almendros, C., & Fernández-Alcaraz, C. (2010). Physical punishment and long term consequences: the moderating role of parental context. Procedia – Social and Behavioral Sciences, 5, 2093-2097. Elsevier. https://doi.org/10.1016/j.sbspro.2010.07.419

Ma, J., Han, Y., & Kang, H. R. (2022, enero). Physical punishment, physical abuse, and child behavior problems in South Korea. Child Abuse & Neglect, 123. Elsevier. https://doi.org/10.1016/j.chiabu.2021.105385

Vera Sánchez, L. J., & Alay Giler, A. (2021, abril). El maltrato en la familia como factor de riesgo de conducta antisocial en adolescentes. Revista de Ciencias Humanísticas y Sociales, 6(1). Scielo. https://doi.org/10.5281/zenodo.5512717

Wilson, R. F., Afifi, T. O., Yuan, K., Lyons, B. H., Fortson, B. L., Oliver, C., Watson, A., & Self-Brown, S. (2023, enero). Child abuse-related homicides precipitated by caregiver use of harsh physical punishment. Child Abuse & Neglect, 135. Elsevier. https://doi.org/10.1016/j.chiabu.2022.105953

Curso de Intervención Psicológica en víctimas de Violencia de Género AEPSIS. Tema 1: Introducción a la violencia de género. 

Autora: Celia Gavilán Puche, psicóloga forense en formación y responsable de comunicación científica en EPERIT.

TERAPIA EMDR Y EL SISTEMA PAI

¿Qué es la Terapia EMDR?

La terapia de desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR) es un modelo psicoterapéutico que trabaja accediendo tanto a los recuerdos traumáticos como a los disparadores actuales de esos recuerdos y los reprocesa de forma adaptativa (Shapiro, 2001).

De hecho, fue descubierta de manera casual en 1987 por la psicóloga americana Francine Shapiro. Durante un paseo por el parque se dio cuenta como, mediante el movimiento de sus ojos, algunos pensamientos persistentes con naturaleza perturbadora habían desaparecido, llegando incluso a cambiar las emociones y sentimientos asociados a esos pensamientos a partir de esta estimulación bilateral. (Shapiro, 2012).

A partir de su descubrimiento, se pensó para ser utilizado en el tratamiento del estrés postraumático. De esa forma, en 1989 Shapiro realizó el primer estudio piloto que evaluaba el tratamiento en el estrés postraumático en veteranos de guerra, obteniendo los primeros efectos positivos (Shapiro, 1989).

Además de la estimulación bilateral visual, en 1990 se incorporaron otras formas de estimulación bilateral como la estimulación auditiva y la estimulación táctil (tapping) (Shapiro, 1994)

Aplicación terapia EMDR

Desde entonces, la terapia EMDR se ha convertido en una terapia empíricamente validada y recomendada por la OMS para el tratamiento del estrés postraumático (Who, 2013). Además, diferentes guías internacionales, como la Guía australiana, también la usan para el tratamiento de adultos con trastorno de estrés agudo y trastorno de estrés postraumático o la guía canadiense de práctica clínica para el manejo de la ansiedad, el estrés postraumático y los trastornos obsesivos compulsivos. (Forbes et al., 2007; Ursano et al., 2014; Katzman et al., 2014).

El modelo de procesamiento adaptativo de la información (PAI)

Por otra parte, se cree que algunos de los efectos de este tratamiento se fundamentan en la reconsolidación de la memoria y la incorporación de nueva información al rastro del recuerdo original (Shapiro & Laliotis, 2015). Es por ello que la terapia EMDR se basa en un modelo teórico propuesto por Francine Shapiro: el modelo de Procesamiento Adaptativo de la Información (PAI). Se trata de un modelo que implica la recuperación de recuerdos traumáticos anteriores, para reintegrarlos en un esquema emocional y cognitivo positivo (Shapiro, 2018).

Según el modelo PAI, cada experiencia que vivimos crea redes neuronales nuevas a la vez que se integra en redes ya existentes. Sin embargo, las experiencias perturbadoras o traumáticas, pueden crear redes neuronales que no se procesan, o que se procesan de manera inadecuada y que no se integran en las preexistentes. Es decir, el recuerdo de ese evento queda congelado en la memoria y se almacena de la misma forma que se experimentó. Por lo tanto, cuando una experiencia o un recuerdo es procesado de manera inadecuada es cuando los problemas surgen, causando en el presente las mismas emociones y sensaciones que causó cuando se produjo.

Funcionamiento de EMDR en relación al sistema PAI

Debido a estas experiencias almacenadas de forma disfuncional, ocurren conductas desadaptativas o problemas psicológicos. Pero el procesamiento de estos recuerdos y su integración en redes adaptativas permitiría su cambio y reconsolidación (Hase et al.,2017; Solomon y Shapiro, 2014).

Así, mediante la estimulación bilateral, se estimularía de forma alterna el hemisferio derecho (emocional) y el hemisferio izquierdo (cognitivo) del cerebro a la vez que se activaría el sistema PAI. Mientras se activa este sistema, se estaría ayudando a procesar los recuerdos traumáticos, a descongelarlos y a asociarlos a eventos pasados y a redes de memorias sanas, dejando de lado la reexperimentación, reduciendo la sintomatología y dándole a ese recuerdo una respuesta más adaptativa en el presente.

En EPERIT hacemos este tipo de terapia. Si estás interesado en saber más sobre el servicio puede acceder aquí.

Bibliografía

Forbes, D., M. Creamer, A. Phelps, et al. 2007. Australian guidelines for the treatment of adults with acute stress disorder and post-traumatic stress disorder. Aust. N. Z. J. Psychiatry 41: 637–648. 2.

Hase, M., Balmaceda, U. M., Ostacoli, L., Liebermann, P., & Hofmann, A. (2017). The AIP Model of EMDR Therapy and Pathogenic Memories. Frontiers in psychology8, 1578. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2017.01578

Katzman, M.A., P. Bleau, P. Blier, et al. 2014. Canadian clinical practice guidelines for the management of anxiety, posttraumatic stress and obsessive-compulsive disorders. BMC Psychiatry 14 (Suppl. 1). https:// doi.org/10.1186/1471-244X-14-S1-S1

Shapiro F. (1994). Alternative stimuli in the use of EMD(R). Journal of behavior therapy and experimental psychiatry25(1), 89. https://doi.org/10.1016/0005-7916(94)90071-x

Shapiro, F. & Laliotis, D. (2015). EMDR therapy for trauma-related disorders. A U. Schnyder i M. Cloitre (Eds.), Evidence based treatments for trauma-related psychological

Shapiro, F. (1989). Efficacy of the Eye Movement Desensitization procedure in the treatment of traumatic memories. Journal of Traumatic Stress, 2(2), 199–223. https://doi.org/10.1002/jts.2490020207

Shapiro, F. (2001). Desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR): Principios básicos, protocolos y procedimientos . Prensa Guilford.

Shapiro, F. (2012). Getting past your past: Take control of your life with self-help techniques from EMDR Therapy. Rodale Books.

Shapiro, F. (2018). Terapia de desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR): principios básicos, protocolos y procedimientos (3.ª ed.). La prensa de Guilford.

Solomon, RM y Shapiro, F. (2014). EMDR y el Modelo del Procesamiento Adaptativo de la Información Mecanismos potenciales del cambio. Revista de práctica e investigación de EMDR , 8 (3), 96E-107E.

Ursano, R.J., C. Bell, S. Eth, et al. 2004. Guideline for the treatment of patients with acute stress disorder and posttraumatic stress disorder. Am. J. Psychiatry 161: 3–31. 3.

World Medical Association (2013). World Medical Association Declaration of Helsinki: Ethical Principles for Medical Research Involving Human Subjects. Clinical Review & Education, 310(20), 2191−2194. https://www.wma.net/wp-content/uploads/2016/11/DoH-Oct2013-JAMA.pdf

Escrito por Elisa Carretero.

Editado por Celia Gavilán.

Abuso Sexual Infantil y la Credibilidad del Testimonio

Abuso Sexual Infantil

En casos de Abuso Sexual Infantil es muy habitual que se solicite una prueba de credibilidad del testimonio. Te enseñamos en qué consiste. Esta entrevista ha de realizarla un perito psicólogo forense. En EPERIT contamos con un equipo actualizado y especialista en la materia.

A la hora de evaluar credibilidad de testimonio se ha desarrollado el Sistema de Evaluación Global, que es un protocolo que permite evaluar la validez y la fiabilidad de la declaración. También permite analizar la huella psicológica y la simulación. Pero antes de aplicar este protocolo se necesita obtener una declaración y no vale cualquier declaración. 

Tanto en los interrogatorios típicos de actuaciones policiales y judiciales como en entrevistas dirigidas y semidirigidas el entrevistador mediatiza la información a recuperar por el testigo, puede introducir información engañosa por lo que no son útiles y la declaración obtenida por estos procedimientos no debe ser usada para el análisis de la credibilidad.

La memoria es frágil por lo que lo más importante para poder realizar una buena evaluación de la credibilidad es una entrevista que permita el discurso libre, una entrevista en formato narrativo. Y eso lo permite la entrevista cognitiva. Este tipo de entrevista es una de las propuestas para investigar casos de Abuso Sexual Infantil.

Entrevista Cognitiva

La entrevista cognitiva está formada por cuatro técnicas generales y algunas técnicas suplementarias. Las cuatro principales son:

La reinstauración de contextos, que se basa en reconstruir mentalmente el contexto del momento del suceso, que la persona se sitúe mentalmente describiendo elementos emocionales, como cómo se sintió, elementos secuenciales, es decir, cuál fue la secuencia de los acontecimientos y características perceptuales como por ejemplo, la descripción sensorial del ambiente. Esto es importante porque la información contextual se asocia y relaciona con el evento. 

En segundo lugar, recuerdo libre, es decir, que narre todo lo ocurrido incluyendo todo tipo de detalles y la información parcial. 

En tercer lugar, el cambio de perspectiva, que implica que el testigo se pone en el lugar de otro testigo y habla de lo que hubiera visto desde esa perspectiva. 

Y por último, el recuerdo en orden inverso, esto es narrar los hechos con un orden diferente al desarrollo normal. Esto reduce el efecto de los conocimientos previos, expectativas y esquemas en el recuerdo y ayudan a proporcionar más detalles. 

Entrevista Cognitiva Mejorada

En 1992 Fisher y Geiselman propusieron una versión mejorada, aunque el procedimiento cognitivamente es el mismo, como se ve en las fases que la componen y la efectividad es la misma. En primer lugar hay que hacer las presentaciones y luego establecer la comunicación creando un ambiente agradable y con preguntas neutras. Acto seguido explicar el objetivo de la entrevista.

Seguidamente, se realiza la reinstauración de contextos y el recuerdo libre. Después habría que preparar al testigo para el interrogatorio, pidiendo colaboración y explicando que tiene que decir lo primero que se le venga a la cabeza además de que puede decir que no sabe algo o que no se acuerda; hacer el interrogatorio personalizado a la secuencia de los sucesos que recuerda, hacer el recuerdo libre desde diferentes perspectivas, luego el recuerdo en orden inverso y finalmente hacer un resumen a partir de lo informado por el testigo y un cierre en el que relajar tensiones. 

Teóricamente estas son las fases, y esas son las cuatro técnicas además hay que hacer las mínimas preguntas e interrupciones durante su discurso libre y luego ya pasar a preguntas más directas para aclarar puntos. En la práctica hay que adaptar estas fases y estas técnicas a lo que la situación permite siendo lo más importante permitir la expresión libre del testigo y haciendo preguntas no sugestivas para obtener una gran declaración que nos permita hacer una buena evaluación completa de la credibilidad. 

REFERENCIAS

Fisher, R. P., Milne, R., y Bull, R. (2011). Interviewing cooperative witnesses. Current Directions in Psychological Science, 20, 16-19.

Arce, R. y Fariña, F. (2005). Peritación Psicológica de la credibilidad del testimonio, la huella psíquica y la simulación: El sistema de evaluación global (SEG). Papeles del Psicólogo, 26(92), 59-77.

Godoy, V. y Higueras, L. (2005). Aplicación forense de la entrevista cognitiva:descripción, evolución y situación actual. Anuario de Psicología Jurídica, 15(1), 41-54.

Por Celia Gavilan

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PREVALENCIA DE EXPERIENCIAS ADVERSAS Y VICTIMIZACIÓN EN PERSONAS ADULTAS CON TRASTORNO MENTAL GRAVE EN BARCELONA

Introducción

Tal como muestran diversas investigaciones, las personas con trastorno mental grave (como trastorno psicótico, bipolar, esquizofrénico, etc.) son más propensas a sufrir violencia que a ejercerla, de hecho, presentar dicha psicopatología es un factor de riesgo ante las experiencias de victimización (mayor riesgo de sufrir violencia física y sexual que la población general). En concreto, respecto a la victimización infantil, los estudios exponen que sufrir experiencias traumáticas durante la infancia aumenta el riesgo de desarrollar trastornos mentales. 

Resulta relevante destacar que la falta de información respecto a estos casos imposibilita el diseño de políticas de protección que den respuesta a las necesidades de las personas con dicho trastorno, además de que obstaculiza la comprensión del efecto que tiene vivenciar experiencias traumáticas en la manifestación de la psicopatología. Por ende, no es posible desarrollar un modelo terapéutico que integre los conocimientos mencionados en la intervención psiquiátrica de las personas con un trastorno mental grave. 

Ante esta situación, se realiza un estudio sobre una amplia diversidad de experiencias adversas y de victimización en una muestra de personas con trastorno mental grave residentes en la ciudad de Barcelona, con el objetivo de aportar nuevos datos que ayuden a comprenderlo.

Metodología y Resultados

En cuanto a la metodología, cabe decir que se realizó un estudio descriptivo, cuantitativo y transversal, para el cual se utilizó una muestra de 74 personas con trastorno mental grave, concretamente, 42 mujeres y 32 hombres de entre 21 y 68 años. Dichas personas fueron entrevistadas y se evaluaron las experiencias adversas y de victimización a partir de 26 ítems de la prueba Adverse Childhood Experiences Questionnaire (ACE-IQ), cuestionario que se amplió para incluir las vivenciadas en la edad adulta.

Tras realizar las evaluaciones pertinentes, se obtuvieron los siguientes resultados: 

  • Todas las personas entrevistadas expresaron haber vivido como mínimo dos victimizaciones a lo largo de su vida. Concretamente, las más frecuentes fueron los delitos comunes (robos, amenazas, etc.) y la victimización por parte de los cuidadores principales. Añadir que las mujeres presentaban casi 13 veces más probabilidades de sufrir victimización sexual que los hombres a lo largo de la vida.
  • Casi un 50% de las personas informaron haber sufrido más de seis formas distintas de victimización antes de los 18 años. En concreto, la más frecuente fue la perpetrada por parte de los cuidadores principales.
  • Una de cada tres personas expresó haber sido víctima de abuso sexual con contacto físico durante su infancia o adolescencia. Mayoritariamente, quien cometió el abuso fue un hombre, familiar o conocido de la víctima. Destacar que las mujeres presentaban seis veces más probabilidades de haber sufrido abuso sexual infantil con contacto físico que los hombres.
  • Las experiencias de victimización más reportadas durante la edad adulta fueron los delitos comunes y la violencia en la pareja. Añadir que las mujeres tenían más probabilidades de reportar haber sufrido discriminación y acoso que los hombres, así como cualquier forma de victimización sexual.

Conclusión

En dicha investigación se concluye que las personas con trastorno mental grave sufren múltiples experiencias adversas y de victimización a lo largo de sus vidas. Cabe añadir que dicho fenómeno es una problemática que ha recibido muy poca atención.

Resulta relevante mencionar que numerosas victimizaciones ocurren por primera vez en la edad adulta, dejando de manifiesto que es un colectivo realmente vulnerable en estas edades. Así pues, es de vital importancia diseñar programas de prevención de la violencia que se enfoquen en los colectivos con mayor riesgo.

Cabe destacar que, dadas las graves consecuencias de sufrir victimización en la infancia, la detección precoz es fundamental en la prevención y la intervención de los problemas de salud mental.

Otro aspecto a tener en cuenta es que preguntar por experiencias adversas y de victimización de manera sistematizada en los centros de salud mental, es una forma de que se tengan en consideración al diseñar una intervención integral.

Bibliografía

Bartolomé-Valenzuela, M., Pereda, N. y Guilera, G. (2023). Prevalencia de experiencias adversas y victimización en personas adultas con trastorno mental grave en Barcelona. Gaceta Sanitaria, 37(102314). https://doi.org/10.1016/j.gaceta.2023.102314

Por Kora Nevado,

Psicóloga Jurídica y forense

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TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA Y BULLYING

Antes de abordar la temática en cuestión, es importante delimitar los conceptos de trastorno del espectro autista y bullying:

Por lo que respecta al trastorno del espectro autista (TEA), según estudios realizados alrededor del mundo, se estima que 1/100 menores están diagnosticados con dicho trastorno (Zeidan et al., 2022). Cabe decir que se considera un trastorno del neurodesarrollo que se expresa en distintos grados de afectación (González Alba et al., 2019) y se caracteriza, en términos generales, por los siguientes aspectos (American Psychiatric Association, 2013):

  • Deficiencias en la interacción y comunicación social: Las personas con dichas particularidades pueden tener dificultades para ajustar el comportamiento en distintos contextos sociales, no suelen iniciar las interacciones con los demás, presentan deficiencias en la comprensión, entre otras.
  • Presencia de patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades: Estos pueden reflejarse en la inflexibilidad de sus rutinas o patrones de comportamiento, intereses restringidos, hipo o hipersensibilidad a estímulos sensoriales, etc.
  • Comorbilidad con diversos trastornos: El TEA puede cursar con deterioro intelectual, trastorno por déficit de atención e hiperactividad, trastorno del desarrollo de la coordinación, trastorno de la conducta alimentaria, trastorno de ansiedad y trastorno depresivo. Cabe añadir que pueden aparecer dificultades de aprendizaje, alteraciones del lenguaje y del sueño. Además, es probable que se den afecciones médicas como crisis epilépticas y problemas gastrointestinales. 

En cuanto al bullying o acoso escolar, sucede cuando un/a alumno/a es violentado/a y tratado/a de forma denigrante por uno/a o varios/as compañeros/as (existe intencionalidad), lo cual sucede repetida y prolongadamente en el tiempo (De la Rasilla Ramírez, 2022). Dichas prácticas suelen ser insultos y burlas, amenazas e intimidaciones, agresiones físicas y un aislamiento o exclusión social del/de la menor (González Alba et al., 2019).

Cabe decir que se establece una relación asimétrica de poder entre los/as implicados/as, dónde la persona victimizada se encuentra en una posición de vulnerabilidad ante estas prácticas (Castillo-Pulido, 2011). 

Pasando a la problemática en sí, es importante tener presente que el acoso escolar infringido a alumnos/as con Trastorno del Espectro Autista ha aumentado en los últimos años, de hecho, según diversos estudios realizados alrededor del mundo, estar diagnosticado con TEA aumenta la probabilidad de sufrir bullying (Humphrey y Hebron, 2015), concretamente, hace que sea de 4 a 10 veces mayor que para el resto (De la Rasilla Ramírez, 2022). La razón de dichos datos se explica por lo siguiente: estos/as menores poseen ciertas características distintivas, las cuales suelen ser percibidas como diferentes y extrañas por los/as demás, lo que supone que acaben siendo el objetivo de burlas, agresiones, entre otros aspectos. En definitiva, las particularidades que presentan hacen que sean más vulnerables a ser victimizados/as (Falla y Ortega-Ruiz, 2019). 

No debemos olvidar que, dado que las personas con TEA presentan rasgos particulares, su forma de interpretar el mundo, la gestión de las experiencias estresantes/traumáticas y la regulación de sus emociones es distinta al resto (Humphrey y Hebron, 2015). Así pues, en este caso en concreto, entre las consecuencias a corto y largo plazo que acarrea sufrir bullying, se encuentra un mayor riesgo a desarrollar:

  • Problemas de salud, psicosociales y en el funcionamiento académico, lo cual se expresa como alteraciones en el apetito y alimentación, carencias de tareas de autocuidado, mayor dificultad para relacionarse con los demás y afectación del rendimiento escolar (De la Rasilla Ramírez, 2022).
  • Diversas psicopatologías, como trastorno de estrés postraumático, trastorno depresivo y trastornos de ansiedad, concretamente, el trastorno de pánico y el trastorno de ansiedad social o fobia social (Hoover, 2015). Así pues, el/la menor puede experimentar sintomatología ansiosa y depresiva, desarrollar una tendencia al aislamiento social y una baja autoestima, además de tratar de autolesionarse, presentar ideaciones suicidas y realizar tentativas (Castillo-Pulido, 2011).
  • Consumo de tabaco, alcohol y substancias psicoactivas (Moore et al., 2017). 

En definitiva, dado que las personas con trastorno del espectro autista presentan un mayor riesgo a sufrir bullying, lo cual puede suponer el desarrollo de ciertas alteraciones y problemáticas a nivel cognitivo, conductual y social, nos encontramos ante la necesidad de prevenir y abordar la problemática de forma integral, con la intervención y coordinación de profesionales de distintos ámbitos (médicos/as, psicólogos/as, pedagogos/as, profesores/as, etc.), familias, amigos/as y la población en general (Lendínez Extremera, 2017).

Referencias Bibliográficas:


American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders: DSM-5 (5th ed.). Washington, D.C.: American Psychiatric Publishing.

Castillo-Pulido, L.E. (2011). El acoso escolar. De las causas, origen y manifestaciones a la pregunta por el sentido que le otorgan los actores. Magis. Revista Internacional de Investigación en Educación, 4(8), 415-428. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4435188

De la Rasilla Ramírez, A. (2022). Análisis bibliométrico y temático sobre el Trastorno del Espectro Autista y el acoso escolar. Revista de Discapacidad, Clínica y Neurociencias, 9(1), 31-42. https://doi.org/10.14198/DCN.22330

Falla, D. y Ortega-Ruiz, R. (2019). Los escolares diagnosticados con trastorno del espectro autista y víctimas de acoso escolar: una revisión sistemática. Psicología Educativa, 25(2), 77-90. https://doi.org/10.5093/psed2019a6

González Alba, B., Cortés González, P. y Mañas Olmo, M. (2019). Acoso escolar en personas con trastorno del espectro autista en la provincia de Málaga. Revista de estudios y experiencias en educación, 18(38), 55-69. https://dx.doi.org/10.21703/rexe.20191838gonzalez4

Hoover, D. W. (2015). The Effects of Psychological Trauma on Children with Autism

Spectrum Disorders: a Research Review. Review Journal of Autism and Developmental Disorders, 2(1), 287–299. https://doi.org/10.1007/s40489-015-0052-y

Humphrey, N. y Hebron, E. (2015). Bullying of children and adolescents with autism spectrum conditions: a ‘state of the field’ review. International Journal of Inclusive Education, 19(8), 845-862. https://doi.org/10.1080/13603116.2014.981602

Lendínez Extremera, M. (2017). Acoso y maltrato en el autismo. Revista Internacional de Apoyo a la Inclusión, Logopedia, Sociedad y Multiculturalidad, 3(1), 166-182. https://revistaselectronicas.ujaen.es/index.php/riai/article/view/4261

Moore, S. E., Norman, R. E., Suetani, S., Thomas, H. J., Sly, P. D. y Scott, J. G. (2017). Consequences of bullying victimization in childhood and adolescence: A systematic review and meta-analysis. World Journal of Psychiatry, 7(1), 60–76. https://doi.org/ 10.5498/wjp.v7.i1.60

Zeidan, J., Fombonne, E., Scorah, J., Ibrahim, A., Durkin, M.S., Saxena, S., Yusuf, A., Shih, A. y Elsabbagh, M. (2022). Global prevalence of autism: A systematic review update. Autism Research, 15(5), 778-790. https://doi.org/10.1002/aur.2696

Kora Nevado, Psicóloga Forense