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¿Son los agresores enfermos mentales?

En España, uno de los motivos principales que la gente piensa que podría estar detrás de que un hombre agreda sexualmente a una mujer es que tenga problemas mentales. (CIS, 2023) Entonces, ¿Son los agresores enfermos mentales? En este artículo intentaremos dar respuesta a esta pregunta. 

Trastornos: Agresores como enfermos mentales

Dentro de la delincuencia sexual, sí que se ha visto una mayor presencia de ciertos trastornos en estos delincuentes en comparación con la población normal. Pero, ¿Qué trastornos? Pues en agresiones sexuales a menores, trastornos parafílicos, y en agresiones sexuales a adultos, trastornos de personalidad, específicamente trastorno de personalidad antisocial. (Eher et al., 2019; Hoerburger y Habermeyer, 2020; Cardona et al., 2020)

Dentro de los trastornos parafílicos, se encuentra la pedofilia, que sí está bien establecido que es una desviación sexual y un trastorno mental (APA, 2013) Pero, ¿Qué es eso del trastorno de personalidad antisocial? 

Para empezar, un trastorno de personalidad se define como: “un patrón permanente de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto; se trata de un fenómeno generalizado y poco flexible, estable en el tiempo, que tiene su inicio en la adolescencia o en la edad adulta temprana y que da lugar a un malestar o deterioro.” (APA, 2013). De esa manera, todos tenemos ciertas características de personalidad que si se llevan a un extremo, se puede considerar trastorno de personalidad. 

¿Y el trastorno de personalidad antisocial? Pues es un patrón de comportamientos irrespetuosos hacia los derechos de los demás. De esa forma, las personas con este trastorno pueden caracterizarse por incumplir las leyes, engañar repetidamente, impulsividad y agresividad, irresponsabilidad con sus acciones y no tener remordimientos de sus acciones, entre otras cosas (APA, 2013). 

El diagnóstico de este trastorno plantea problemas puesto que se solapa con la criminalidad común. (Frances, 2020) Por lo tanto, ¿Qué sentido tiene? ¿Qué información que no se sabía aporta a la persona cuando es diagnosticada? Además, un diagnóstico de este trastorno no impide la encarcelación (Frances, 2020) debido a que las personas con estos trastornos saben lo que están haciendo, están en contacto con la realidad.  

Por lo que la idea de que los agresores son enfermos mentales, entre ellos los sexuales, como si fueran personas idas de sí mismas y “extrañas”, se tambalea. ¿Qué argumentos hay en contra de esta idea?

Agresores como enfermos mentales: Qué dicen los expertos

El 5% de los maltratadores tienen enfermedades mentales. Respecto a agresiones sexuales sólo un 1% tienen alguna patología mental. Esto lo afirma la psiquiatra Josefina Pérez. Además, afirma que tener actitudes y formas de pensar pervertidas y crueles no tiene una relación con la biología de forma directa. (Pérez, 2023)

De hecho, según el presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud (SEPSM), son las víctimas de la violencia las que desarrollan más frecuentemente diferentes trastornos mentales. (Carrasco, 2023)

¿Entonces qué hace que una persona actúe de forma horrible y violenta? Ciertamente, esa es la gran pregunta, a la que no hay una respuesta fácil. Hay muchos factores implicados, algunos de los cuáles vamos a mencionar. 

Personalidad

Antes de adentrarnos en la personalidad de agresores, cabe explicar previamente aquello de lo que se va a hablar, para que se pueda entender. 

¿Qué es la psicopatía? Pues no hay un concepto claro y con el consenso de todos los profesionales. A pesar de ello, sobre lo que sí hay consenso es en el hecho de que cuando hablamos de psicopatía hablamos de personalidad, no de trastorno, la psicopatía no es un trastorno.

Las características de la psicopatía son una baja empatía y ansiedad, frialdad afectiva, impulsividad y propensión al aburrimiento y falta de remordimientos. (Aguilar Cárceles, 2017; González, 2015) La gente tiene asociada la idea de una persona psicópata como una persona violenta y anormal que encajaría con la descripción que hemos hecho del TAP, pero la realidad va más allá de eso. (Barbosa-Torres et al., 2022) De hecho, es destacable que menos del 25% de las personas con TAP cumplen las características de la psicopatía. (Sarteschi, 2016 en Aguilar Cárceles, 2017)

La realidad es que existe lo que se llama psicopatía subclínica, es decir, personas que tienen rasgos psicopáticos y viven en la sociedad aparentemente adaptados (Aguilar Cárceles, 2017; González, 2015). También es súper importante entender que no todas las personas con rasgos psicopáticos serán delincuentes. (Dutton, 2012 en Aguilar Cárceles, 2017)

Si juntamos la psicopatía, con el narcisismo y el maquiavelismo, que son otros dos rasgos de personalidad, tenemos la Triada Oscura de la Personalidad (González, 2015). Asimismo, personas con estos rasgos tienden a ser insensibles, egoístas y maliciosos en sus relaciones con el resto (González, 2015). No se va ahondar en estas características pero para mejorar el entendimiento se va a hacer una pequeña definición: El narcisismo se caracteriza por la percepción de ser “superior”, de manera que se busca ser admirado. Por otra parte, el maquiavelismo se caracteriza más por ser cínico y manipulador, con el fin de conseguir el éxito. (González, 2015)

Además, de forma relativamente reciente, se incorporó a este conjunto, el rasgo de sadismo, pasando a llamarse Tétrada Oscura. Este rasgo de personalidad se basa en el disfrute del sufrimiento de otra persona. (Chabrol et al., 2015 en Tetreault et al., 2021)

La tétrada oscura está relacionada con cometer actos violentos en la pareja, y en general. Sobre todo la psicopatía subclínica. (Tetreault et al., 2021)

También los otros rasgos están relacionados con la agresión (Jain et al., 2022),  pero se destaca sobre todo la psicopatía subclínica. 

De esta forma, hay una relación clara entre cometer actos violentos y ciertos rasgos de personalidad que no llegan a considerarse trastornos. Aún así, que los agresores tengan cierta personalidad, no los convierte en enfermos mentales. Como ya se ha dicho, hay muchas personas con rasgos psicopáticos que no son delincuentes.

Otros aspectos implicados en las agresiones

Claramente, la personalidad no es lo único que afecta a que se den agresiones. El psiquiatra Manuel Martín Carrasco, presidente de la SEPSM mencionado anteriormente, habla de que hay otros factores que no tienen que ver con los mentales, que afectan profundamente. Estos factores son los sociales, como por ejemplo los valores en los que son educados las personas. (Carrasco, 2023)

Relacionado con esto, están las distorsiones cognitivas. 

Una distorsión cognitiva es un error en el razonamiento y pensamiento (Gilbert, 1998). 

Pues los agresores sexuales presentan distorsiones cognitivas contra las mujeres, entre ellas, echar la culpa a la víctima, evasión de la responsabilidad  y minimización. Además, estas distorsiones no son específicas de una cultura de ciertos países, sino que van más allá. (Hazama y Katsuta, 2019) 

Hemos hablado anteriormente de los rasgos de personalidad de la psicopatía, narcisismo, maquiavelismo y sadismo. Se puede llegar a pensar que las personas con estos rasgos, nacen así, son personas que “han nacido malas” y son “seres malignos de otro mundo”. 

La realidad es que la personalidad se construye durante la infancia sobre todo, y también durante la adolescencia. De esta manera, este proceso, se ve influido por factores biológicos, pero también influencias del entorno, como la crianza que se recibe. 

De hecho, hay una relación significativa entre sufrir rechazo parental de ambos padres, el castigo, el control y la sobreprotección, con el maquiavelismo, narcisismo y la psicopatía. (Yendell et al., 2023)

También relacionado con todo esto, cabe mencionar que la experiencia de sufrir violencia tiene una fuerte relación con realizar actos violentos en el futuro. De hecho, en EPERIT tenemos un artículo sobre ello, que si te interesa leer, puedes verlo pinchando aquí

Conclusiones ¿Son los agresores enfermos mentales?

Después de todo esto, se puede concluir que no, en líneas generales los agresores no son enfermos mentales. En el caso de que sean diagnosticados, la gran mayoría de diagnósticos que se reciben son de Trastorno de Personalidad Antisocial. Y como hemos visto, este trastorno muestra problemas a la hora de abordarlo conceptualmente y se solapa con la criminalidad común. 

Por lo que tiene mucho más sentido el hecho de que aquellas personas que agreden lo hagan porque se ha dado un cúmulo de influencias.  Entre ellas, factores de personalidad, aprendizajes, distorsiones cognitivas y experiencias de vida que han conducido a esa persona a actuar de esa forma. Y cabe recalcar que los rasgos de personalidad mencionados anteriormente, no sólo están presentes en personas que agreden y son delincuentes, también se encuentra en personas que pasan desapercibidas.

Claramente van a haber casos que sí que presenten otros trastornos. De hecho, como hemos mencionado anteriormente, en casos de abuso de menores, sí que se diagnostica frecuentemente la pedofilia, lo cual es un trastorno que puede ser objeto de debate en otro artículo. 

Después de toda esta información, cabría pensar que realmente la mayoría de personas que cometen actos horribles, son personas igual que el resto. No son “monstruos” o “seres enfermos”. Aunque es una idea complicada de procesar, así es la realidad.

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Autora: Celia Gavilán, psicóloga forense en formación y responsable de comunicación científica en EPERIT.

Referencias

¿Son los agresores enfermos mentales?

Aguilar Cárceles, M. M. (2017). La inadecuada identificación de la psicopatía con el trastorno antisocial de la personalidad. Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología, (19-13), 1-40.

American Psychiatric Association. (2013). Manual Diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-5 (Quinta edición ed., Vol. 5). Editorial medica panamericana.

Barbosa-Torres, C., Guerrero-Molina, M., Moreno-Manso, J. M., Garcia-Baamonde, M. E., y Bueso-Izquierdo, N. (2022). Profile of Subclinical Psychopathy in Spanish University Students. International Journal of Environmental Research and Public Health, 19(13). Web of Science. 10.3390/ijerph19137607 

Cardona, N., Berman, A. K., Sims-Knight, J. E., y Knight, R. A. (2020). Covariates of the Severity of Aggression in Sexual Crimes: Psychopathy and Borderline Characteristics. Sexual Abuse – A Journal of Research and Treatment, 32(2), 154-178. Web of Science. 10.1177/1079063218807485 

Centro de Investigaciones Sociológicas. (2023). ENCUESTA SOBRE CUESTIONES DE ACTUALIDAD: LA VIOLENCIA SEXUAL CONTRA LAS MUJERES AVANCE DE RESULTADOS. https://datos.cis.es/pdf/Es3393marMT_A.pdf 

Eher, R., Rettenberger, M., y Turner, D. (2019). The prevalence of mental disorders in incarcerated contact sexual offenders. Acta Psychiatrica Scandinavica, 139(6), 572-581. Web of Science. 10.1111/acps.13024 

Frances, A. (2020). Misuse of Diagnostic and Statistical Manual Diagnosis in Sexually Violent Predator Cases. Journal of the American Academy of Psychiatry and the Law, 48(2), 191-194. Web of Science. 10.29158/JAAPL.200020-20 

Gilbert, P. (1998). The evolved basis and adaptive functions of cognitive distortions. British Journal of Medical Psychology, 71, 447-463.

González, F. R. (2015). La tríada oscura de la personalidad: maquiavelismo, narcisismo y psicopatía. Una mirada evolutiva. Revista Criminalidad, 57(2), 253-265.

Hazama, K., y Katsuta, S. (2019). Cognitive Distortions Among Sexual Offenders Against Women in Japan. Journal of Interpersonal Violence, 34(16), 3372-3391. PubMed. 10.1177/0886260516669544

Hoerburger, T. A., y Habermeyer, E. (2020). Connections between paraphilic disorders, personality disorders and sexual delinquency. Forensic Psychiatrie Psychologie Kriminologie, 14(2), 149-157. Web of Science. 10.1007/s11757-020-00597-x

Jain, N., Kowalski, C. M., Johnson, L. K., y Saklofske, D. H. (2022). Dark thoughts, dark deeds: An exploration of the relationship between the Dark Tetrad and aggression. Current Psychology, 42(21), 18017-18032. Web of Science. 10.1007/s12144-022-02993-4

Pérez, J., y Carrasco, M. M. (2023). Psiquiatría rebate al CIS: `El agresor sexual no es un enfermo mental. Psiquiatria.com. https://psiquiatria.com/psicologia-general/psiquiatria-rebate-al-cis-el-agresor-sexual-no-es-un-enfermo-mental/ 

Tetreault, C., Bates, E. A., y Bolam, L. T. (2021). How Dark Personalities Perpetrate Partner and General Aggression in Sweden and the United Kingdom. Journal of Interpersonal Violence, 36(9-10), 4743-4767. Web of Science. 10.1177/0886260518793992

Yendell, A., Clemens, V., Schuler, J., y Decker, O. (2023). What makes a violent mind? The interplay of parental rearing, dark triad personality traits and propensity for violence in a sample of German adolescents. PLoS ONE, 18(1). Scopus. 10.1371/journal.pone.0268992