EPERIT

TLP y trauma

El trastorno límite de la personalidad (TLP) es uno de los trastornos de personalidad que se incluyen en el manual diagnóstico de trastornos mentales DSM-5. En este artículo vamos a comentar en qué consiste el trastorno límite de la personalidad y también vamos a explorar una cuestión interesante: ¿Hay una relación entre el TLP y trauma?

TLP y trauma: ¿Qué relaciones hay?

Usando como manual de referencia el DSM-5-TR (2022), el trastorno límite de la personalidad se caracteriza por un patrón general de inestabilidad en las relaciones con las personas, en la visión de uno mismo, así como en las emociones, que surge en la adolescencia o adultez temprana. Además de la fuerte inestabilidad, hay una gran impulsividad y sentimientos de vacío en las personas que sufren TLP. Estas características traen consigo comportamientos dañinos y autodestructivos. 

Dicho esto, vamos a pasar a la cuestión del artículo de hoy ¿Hay relación entre TLP y trauma psicológico? La investigación científica parece tener bastante clara la respuesta: Sí hay relación. Específicamente, hay una muy fuerte relación entre TLP y trauma de traición, de manera que personas con trauma de traición pueden llegar a tener entre 7-8 veces más de probabilidades de desarrollar TLP (Sridhar y Praharaj, 2024). ¿A qué nos referimos con trauma de traición?

En el estudio mencionado de Sridhar y Praharaj (2024) distinguen entre dos tipos de trauma: trauma de amenaza a la vida no relacionada con traición y trauma de traición. El primer tipo, se refiere por ejemplo, a un trauma debido a un accidente, un desastre natural, una enfermedad grave, etc. Por otra parte, el trauma de traición se refiere a situaciones de violencia interpersonal (es decir, violencia que se da en relaciones con otros), como por ejemplo abuso emocional, físico y sexual, o acoso escolar. La diferencia entre ambos es que en el de traición el daño que sufre la persona es resultado de la violencia intencional de otra persona, mientras que en el primero no.

Otros estudios han obtenido conclusiones parecidas al estudio mencionado. En el estudio de Zashchirinskaia y Isagulova (2022) se encontró que todos los adolescentes con TLP habían sufrido algún tipo de evento traumático. Con evento traumático se refiere a abuso emocional, físico o sexual, o negligencia física o emocional (la negligencia es la no satisfacción de las necesidades físicas o emocionales). Había entre 2-3 veces más de probabilidad de desarrollar TLP si se había sufrido alguna de estas experiencias. 

Además, como ya hemos mencionado anteriormente, en el TLP, debido a la inestabilidad e impulsividad, se suele llevar a cabo conductas perjudiciales para la propia persona. Pues en este estudio con adolescentes también se vio que específicamente haber sufrido abuso emocional aumentaba las probabilidades de trastornos alimenticios, conductas suicidas y adicciones en personas con TLP.

A parte de todo lo dicho, también se ha visto que el TLP es un trastorno que en muchos casos se presenta de forma conjunta con alguna condición médica de dolor crónico. En el estudio de Johnson et al., (2020) se vio que las personas con TLP informaron de más traumas en la infancia y adultez que las personas sin TLP, y que al mismo tiempo, mayores puntuaciones en TLP se relacionaban con un mayor dolor crónico. De esta forma, traumas infantiles como abusos y negligencia se relacionan con TLP y dolor crónico, agravándose el dolor crónico cuanto más grave es el TLP. 

Por ahora hemos estado hablando todo el rato de TLP y trauma. Pero el trauma al fin y al cabo tiene una estrecha relación con el trastorno de estrés postraumático (TEPT). ¿Es posible que una persona pueda tener TLP y TEPT al mismo tiempo? ¿Y qué diferencias hay entre esas personas, con aquellas que sólo tienen TEPT?

Esta última pregunta se abordó en la revisión de Jowett et al., (2019). Se concluyó que aquellas personas que tenían TLP y TEPT habían sufrido una mayor cantidad de eventos traumáticos interpersonales (abusos, negligencia, etc) y tenían una mayor desregulación emocional que las personas que sólo tenían TLP o TEPT. La desregulación emocional se entiende como la incapacidad para controlar o gestionar las emociones. 

Después de todo lo expuesto, puede surgir una interesante pregunta: ¿Y por qué? ¿Por qué el trauma causa TLP?

TLP y trauma: Mecanismos explicativos

En realidad la pregunta ¿Por qué el trauma causa TLP? es trampa, puesto que el hecho de que haya una fuerte relación entre trauma y TLP no significa que una cause la otra. Además, aunque hay una fuerte relación, no hay trauma en todos los casos de TLP que hay en el mundo. Por lo tanto, hay que una relación muy fuerte, entre el trauma sufrido en la infancia y adolescencia, hasta que se empiezan a mostrar síntomas de TLP, tienen que haber otras variables de por medio. Esto es lo que se encontró en el estudio de Peng et al., (2020). 

En este estudio se encontró una explicación bastante plausible sobre el origen del TLP en el trauma. Traumas interpersonales en la infancia (o de traición llamados de otra forma), traen como consecuencia un apego inseguro. ¿Qué es el apego? El apego se refiere a la tendencia que tienen las personas para relacionarse con los otros, de manera que hay formas adaptativas de relacionarse y otras que no. Esta tendencia se aprende en la infancia, que es  cuando más vulnerables son las personas y más dependen de las relaciones con los progenitores y cuidadores. El apego inseguro a la misma vez trae consigo una inadecuada regulación emocional, es decir, problemas para gestionar las emociones. Esta desregulación emocional, (junto con el apego inseguro), trae consigo sintomatología del trastorno límite de personalidad. 

Aún así, no hay que pecar de simplistas puesto que esta explicación no explica al 100% por qué se desarrolla TLP. Estas experiencias se combinan con factores de personalidad y temperamentales, así como con factores biológicos para explicar cómo se origina el TLP (Bozzatello et al., 2021). 

Conclusión

Haber sufrido experiencias violentas interpersonales (es decir, que alguien haya ejercido violencia contra otra persona), y no haberlo sanado correctamente, tiene repercusiones importantes en la salud mental de las personas. Hoy hemos hablado del TLP pero ocurre con multitud de trastornos. 

La relación entre trauma y TLP no es directa, es decir, no porque una persona tenga traumas va a desarrollar TLP. Hay otras variables implicadas entre medias, como problemas con la gestión emocional y una forma de relacionarse desadaptativa. Este hecho nos da la oportunidad de cambiar el rumbo de las cosas cuando una niño/a es víctima de violencia, puesto que si se interviene rápido y se intenta sanar el sufrimiento con amor, afecto, apoyo y acciones efectivas, podemos evitar adulteces enfermas y doloridas. 

EPERIT es un equipo de psicólogos jurídicos, forenses y sanitarios actualizados y con mucha vocación por su trabajo. Los servicios que ofrecemos son: Peritajes, contraperitajes, supervisiones periciales, mediación, terapia y atención victimológica online. Además, ofrecemos formación a través de cursos y prácticas en nuestra plataforma de formación especializada en Patreon. También hacemos divulgación por este blog y por redes sociales.

Autora: Celia Gavilán, psicóloga forense en formación y responsable de comunicación científica en EPERIT.

Referencias

Sridhar, V.K., y Samir Kumar, P. (2024). The elephant in the room: Is betrayal trauma associated with borderline personality disorder? Indian Journal of Psychiatry, 66(4), 381-287. 10.4103/indianjpsychiatry.indianjpsychiatry_4_24

Johnson, B.N., Lumley, M.A., Cheavens, J.S., y McKernan, L.C. (2020). Exploring the links among borderline personality disorder symptoms, trauma, and pain in patients with chronic pain disorders. Journal of Psychosomatic Research, 135, 1-12. https://doi.org/10.1016/j.jpsychores.2020.11016

Peng, W., Liu, Z., Liu, Q., Chun, L., Zheng, K., Wang, J., Wei, H.,  Zhong, M., Ling, Y., y Yi, J. (2020). Insecure attachment and maladaptive emotion regulation mediating the relationship between childhood trauma and borderline personality features. Depression and Anxiety, 38(1), 28-39. https://doi.org/10.1002/da.23082

Zashchirinskaia, O., y Isagulova, E. (2022). Childhood Trauma as a Risk Factor for High Risk Behaviors in Adolescents with Borderline Personality Disorder. Iranian Journal of Psychiatry, 18(1), 65-71. https://doi.org/10.18502/ijps.v18i1.11414

Jowett, S., Karatzias, T., y Albert, I. (2019). Multiple and interpersonal trauma are risk factors for both post-traumatic stress disorder and borderline personality disorder: A systematic review on the traumatic backgrounds and clinical characteristics of comorbid post-traumatic stress disorder/borderline personality disorder groups versus single-disorder groups. Psychology and Psychotherapy: Theory, Research and Practice, 93(3), 621-238. https://doi.org/10.1111/papt.12248

Bozzatello, P., Rocca, P., Baldassarri, L., Bosia, M., y Bellino, S. (2021). The Role of Trauma in Early Onset Borderline Personality Disorder: A Biopsychosocial Perspective. Frontiers in Psychiatry, 12, 1-13. https://doi.org/10.3389/fpsyt.2021.721361